Uno de los principios fundamentales de Nancy es que el placer sexual debe ser un espacio para el juego. Muchos de los mensajes dañinos sobre el sexo —tu cuerpo debería verse de tal forma, deberías sentir estas sensaciones, solo deberías tener cierto número de parejas— provienen de un lugar lleno de reglas. Esto nos impide explorar nuestra sexualidad y encontrar el disfrute.
Entrar en una experiencia sexual con expectativas es una de las formas en que limitamos nuestra capacidad de disfrutar. Las expectativas, como "tengo que llegar al orgasmo", convierten el placer en algo cuantificable. ¡Esto nos impide estar presentes en el momento, que es la clave para un gran placer!
El sexo no tiene una "meta"
Querer tener un orgasmo es totalmente válido. Un millón de fuegos artificiales estallando en tu cuerpo, ¡yo me apunto! Pero tener la expectativa de que debes llegar al orgasmo puede tener el efecto contrario. Es algo absurdo, pero lamentablemente cierto.
Muchas mujeres descubren que, cuando aceptan que no van a tener un orgasmo, terminan teniendo uno de todos modos. Dejar ir las expectativas nos ayuda a disfrutar de la sensación tal como es, sin compararla constantemente con algo "mejor".
Déjate llevar
Las sexpectativas convierten el sexo en algo en lo que puedes "fracasar", ¡lo cual es imposible porque no hay exámenes ni nadie que te ponga nota! (al menos que yo sepa). La próxima vez que te des cuenta de que estás imponiendo un estándar a tu experiencia sexual, intenta decirte algo diferente:
- Me centraré en el momento presente y lo disfrutaré al máximo
- Estoy abierta a que mi experiencia tome rumbos inesperados
- No necesito un orgasmo para pasármelo de maravilla
Uno de los mayores obstáculos para un buen sexo es salir de nuestra propia cabeza. No es una tarea fácil, ya que necesitamos que nuestro cerebro tome el control en cualquier otro momento del día. ¡El simple hecho de ser conscientes de nuestras sexpectativas puede ayudarnos a reconocer cuándo se interponen en nuestro camino y abrirnos paso hacia un placer mucho mejor!